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FICUNAM: Un festival de cine contemporáneo

21

Feb
2017

Roger Koza, colaborador de Retina Latina, es también uno de los programadores del Festival Internacional de Cine de la UNAM (FICUNAM), cuya séptima edición arranca este miércoles 22 de febrero en Ciudad de México. A continuación, expone las principales líneas de la oferta de este año.

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Roger Koza, colaborador de Retina Latina, es también uno de los programadores del Festival Internacional de Cine de la UNAM (FICUNAM), cuya séptima edición arranca este miércoles 22 de febrero en Ciudad de México. A continuación, expone las principales líneas de la oferta de este año. ficunam_poster-w982-h0No puedo escribir este texto sin recurrir al uso de la primera persona, al menos en un inicio. Soy programador del festival del cual intentaré decir algo. Cualquier crítico, por otra parte, puede escribir sin aludir a la enunciación que lo involucra directamente, pero toda crítica es una exposición subjetiva, lo que no significa que no se intente ir más allá de las creencias y gustos favoritos; cuestionar las certezas (las propias y las ajenas) debería ser una práctica permanente para alguien que ejerce la crítica cinematográfica. Después de esta declaración, permítanme decir algo sobre FICUNAM. El Festival Internacional de Cine de la Universidad Nacional Autónoma de México (FICUNAM) fue concebido en 2010 y se inauguró en febrero de 2011. Eva Sangiorgi, una mujer de nacionalidad italiana que trabajó en el FICCO, el precedente más próximo en términos estéticos al FICUNAM, imaginó que se podía retomar la experiencia de ese festival desaparecido y reinventar el sentido de un festival de cine contemporáneo. FICUNAM nació indirectamente de aquella experiencia fallida, pero a su vez es un festival que pertenece a la universidad más prestigiosa de México, una condición inicial distinta a la mayoría de las otras muestras de México y de otras latitudes. Esa genealogía establece una relación particular entre el cine y el conocimiento, de lo que se predica un imperativo epistemológico al que se intenta honrar. ¿De qué modo? El festival cuenta con actividades paralelas vinculadas a la crítica, por donde han pasado personalidades como Jonathan Rosenbaum, Nicole Brenez, Jean-Pierre Rehm, Eduardo Russo, Jorge Ayala Blanco, David Walsh, Jun Fujita Hirose, Dana Linssen, Pamela Biénzobas Saffie, entre otros. Los temas elegidos en las ediciones precedentes fueron “El cine y la filosofía”, “La herencia de Bazin”, “Cine y política”. Estas actividades son organizadas por el festival y la Cátedra Bergman de Cine y Teatro. El festival también produce un catálogo que tiene la ambición de lograr un valor cognitivo más que informativo. Todas las películas llevan una presentación crítica con firma y las retrospectivas vienen acompañadas de un ensayo que las introduce. Constituir un clima de aprendizaje es vital en FICUNAM. El festival no se especializa en cine latinoamericano, pero se le dispensa una atención particular al cine más vanguardista del continente. El cineasta Nicolás Pereda y Pablo Chevarría Gutiérrez, probablemente los exponentes más radicales del cine azteca, suelen estrenar sus películas en FICUNAM. En este año, después de su paso por el festival de Rotterdam y de cosechar allí una mención del jurado, Rey, la segunda película del chileno Niles Attalah, será parte de la competencia oficial. También Kékszakallú, del director argentino Gastón Solnicki, estará entre las títulos en concurso, elecciones que pueden dar una idea del perfil de festival: entendemos que el cine es primero que nada un lenguaje, después se tiene en cuenta qué se expresa en un film. No es exactamente un festival de vanguardia, pero sí tiene el gesto rupturista al que las vanguardias orientaban sus esfuerzos teóricos y prácticos. Una característica del festival, y un sello de distinción, es la voluntad de organizar siempre retrospectivas. En FICUNAM se ha presentado toda la obra de Artavazd Pelechian, Dareshan Omirbayev, Apichatpong Weerasethakul, Ali Khamraev, Alain Guiraudie, Sergei Loznitsa y Otar Iosseliani, entre otros. Todos ellos han estado presentes en las ediciones en las que se les dedicó una retrospectiva. Entre los autores latinoamericanos, el festival celebró la primera retrospectiva del delicado Gustavo Fontán (el cineasta de la percepción) y del rebelde Carlos Mayolo. En esta nueva edición de 2017 se hará la primera retrospectiva del director brasileño Luiz Rosemberg Fihlo, un cineasta radical y lúdico, cuyo cine político no fue el típico cine militante de la década de 1970. Rosemberg Fihlo discutía plano a plano con la estética fascista y sus prácticas, pero se valía del humor, la poesía y la sexualidad. También habrá un programa especial dedicado al cineasta chileno Ignacio Agüero, que será también jurado del festival. En ambos casos, los cineastas darán sus respectivas clases magistrales, un clásico de FICUNAM. Desde su inicio, el festival prestó atención al cine mexicano. No se trata solamente de una obligación territorial, sino de un interés curatorial. Aquí también se ha intentado dar con los directores más atrevidos y desobedientes del país. No siempre es fácil encontrarlos, pero de FICUNAM salió Navajazo, de Ricardo Silva, un film que se presentó en el festival y que pasó directamente a Locarno. Allí conquistó al jurado de Cineastas del Presente, y en 2014 se llevó el máximo premio de esa competencia. Por FICUNAM han pasado varios directores latinoamericanos con sus películas: Adirley Queirós con Branco Sai, Preto Fica, los cortos de Kiro Russo, Teddy Williams y Camilo Restrepo; también han sido parte de la competencia oficial títulos como La vida útil y El lugar del hijo, dos films amables y heterodoxos, ambos disponibles en Retina Latina. En esta edición se exhibirá Sol negro, de Laura Huertas Millán, una de las directoras más interesantes de Colombia.
FICUNAM es un festival de disputas y discusiones. Se puede cuestionar la programación, sus enfoques y su falta de concesiones. Pero nadie puede desconocer que aquí hay una idea de cine y una programación que la representa. Más que cine de autor, lo que se defiende en el festival es al autor que tiene una política. A su vez, existe una fuerte convicción de que para entender el cine del presente no hay que dejar de pensar (y programar) los films claves del pasado. Estas son las coordenadas simbólicas (y estéticas) de un festival que se consolida en la comunidad cinéfila mundial año tras año.
Más información: http://www.ficunam.org/  
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