Tras ser desplazado, un niño junta elementos en una ciudad hostil para superar el duelo, sanar a su familia y devolver el color a su mundo
Dos matronas de plaza conversan sobre el negocio familiar y la solidaridad económica, superando bregas y el machismo para crear sus emporios.
Luz Marina y Nelson dialogan sobre la ruralidad, la tradición agrícola y el reto de ser el fuego campesino que alimenta las plazas urbanas.
Ismenia y Magdalena reinventan la changua con retos sorpresa frente a las cámaras, mientras Ximena produce los huevos desde La Calera.
Mary y Raquel reinventan el mondongo en Las Ferias con un reto sorpresa, mientras José Daniel cultiva la arveja en el campo de Subachoque.
Miriam y Leonor reinventan el cuchuco de trigo en Fontibón con un reto sorpresa, mientras Paulina cultiva las habas desde Subachoque.
Clara y Graciela reinventan la frijolada con lulo y piña frente a las cámaras, mientras Raúl cosecha el frijol desde Cabrera, Cundinamarca.
Eneida y Alcides reinventan el ajiaco con un reto sorpresa, mientras Blanca cosecha las guascas en Sesquilé para la gran plaza distrital.
Dos parejas de cocineras reinventan la ensalada de frutas con retos sorpresa, mientras Argemiro cosecha las fresas de su cultivo en Sibaté.
Aracely y Ana reinventan el viudo de pescado en la plaza Samper Mendoza, mientras Hernán cultiva el tomillo que da vida a este legado.
Un reto de tamales une a doña Chepa y Miriam en una cocina de historias, mientras Omar revela en el campo los secretos de su maíz sagrado.
María y Rosalba reinventan el sudado en el 7 de Agosto mientras Juan sigue la ruta de la papa desde Cundinamarca hasta Corabastos.